un día quiero ser la voz que te apacigue, que haga que tu corazón recupere su agradable ritmo, agarrarte la mano en esa momentánea caída, verte a los ojos y encontrarte a ti
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estoy jugando a ser congruente. es extraño. no sé cómo llegué aquí. no sé dónde dejé mis otros juegos. estoy lidiando con una tristeza silenciosa. pienso a veces en los funerales ruidosos con gente que grita de manera desgarradora sobre el ataud, pienso wao ojalá en mi funeral alguien esté llorando así. mi tristeza ahora es más callada que otra cosa. como si me hubiera agarrado una timidez. mi enojo está más expresivo. cada vez con menos ganas de pretender apaciguarse.
estoy en un espacio en el que no había estado. redundante. antes sabía quién quería ser. quién era. ahora estoy difuminándome. volteo a los lados y quiero lo que ahí ya está. tocar a mis amigas. olerlas. verlas. lo mismo con mi familia.
no soporto la idea de estar con alguien, de nuevo, odiarnos, de nuevo. la vida se me va escapando como alguien que se va sin despedirse. de mis ideas me distrae la cotidianidad. el buscar trabajo que no quiero trabajar. principalmente eso. me quejo, caprichosa. ¡quiero ser artista! ¡quiero dormir muchísimo! ¡necesito cultivar mi mente! por los lados de mis pensamientos se derraman los viejos pensamientos, como por ejemplo, casarme. ¿PERO PARA QUÉ? grito con rabia desde el otro lado. no conozco otra cosa. los arquitectos del futuro se dedicaron a formar esas ideas a mi corta edad y los planes de reestructuración son muy caros.
de mis pensamientos me distrae mi cotidianidad. Gran protesta por nuestro país el nueve de enero, toma de posesión el diez de enero, qué será golpe? pero a quién van a dejar salir y a quién no, noo, eso se queda igualito, no porque trump no se queda de los brazos cruzados, pero tienen el ejército de su lado. blabla. se cayó en siria, se cayó en bangladesh, explícame por qué no se puede acabar la dictadura en venezuela. y cuando sí qué.
mis ventanas vibran cuando pasan aviones. no sé dónde están puestas mis ideas.